La vida y la misión de un portador del carisma
- Leadership Collaborative

- hace 9 horas
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por Elia Cardenas, DMin, director asociado
Mientras continuamos reflexionando sobre la vocación y el llamado único de un asociado, así como sobre el significado de la vida y la misión de un portador del carisma, les invito a considerar cómo Dios nos llama en el silencio de nuestro corazón. Aunque el silencio pueda parecer pasivo, cuando Dios nos llama a una vocación, esto provoca una enorme perturbación en nuestro interior, afectando nuestras vidas y las de quienes nos rodean. Dios nos llama, avivando nuestras vidas, y el carisma moldea nuestra conciencia, redirigiendo así nuestro caminar hacia el espíritu compartido de la congregación a la que pertenecemos.
En el misterio de Dios, mi recorrido comenzó con una sencilla invitación a mi hija para que participara en un retiro juvenil. Esa invitación me brindó la oportunidad en su tiempo de apadrinar a una novicia de México que se había incorporado recientemente a la congregación. Desde el primer día en el convento, comenzó un camino que se ha convertido en una amistad con varias de las hermanas religiosas y asociadas. Como sucede en la vida, hemos compartido el dolor de perder a algunas de estas hermanas, incluyendo a la fundadora de la orden. Pero lo más significativo para mi es que la congregación me ha acompañado en los momentos difíciles de mi vida.
Nuestra vocación es única y está arraigada en la misma vid; junto con las hermanas religiosas, estamos llamadas a ser portadores de esperanza en nuestro mundo herido. Hoy, la invitación es a seguir reflexionando sobre la unicidad de nuestra vocación como asociados o compañeros en la misión.
Elia Cárdenas, director asociado de Leadership Collaborative, fue entrevistada recientemente en el episodio «La vocación de los asociados y los oblatos» del programa «Dare to Love» de la Arquidiócesis de Chicago. Haga clic en la imagen de abajo para verlo. Este recurso se encuentra disponible solo en inglés.



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